¿quienes somos?

Aunque la Fecha oficial de su inauguración fue el 29 de junio de 1970, por los pasillos , aulas y chalés de esta Ciudad San Juan de Dios se escuchaban, desde finales del año 69, los alborotos que provenían de los niños y jóvenes que, afectados de una problemática motórica variada, habían encontrado en este lugar un espacio para aprender no sólo los conocimientos, sino también las vivencias y los afectos que algún día les harían ser las personas que son ahora.

El Hno. Serafín Madrid (en la foto) impulsó esta Obra dirigida a las personas discapacitadas físicas (como decimos hoy) como respuesta a ese desarrollo integral del que tanto hablamos y que no es otra cosa que dotar a la persona de los instrumentos que van a posibilitar formarse como tal. El auge y atractivo de esta Obra hizo que, pronto, viniesen alumnos de toda España. llegando a contar en algunas ocasiones con más de 500 atendidos.

Afortunadamente, llegó la erradicación de la poliomielitis y los progresos sociales, también por fortuna, empezaron a dar respuesta a estas necesidades sociales que hemos mencionado. Los progresos iban acompañados de una nueva mentalidad en relación con los discapacitados físicos y trajeron nuevas leyes que ayudaron a normalizar la situación de estas personas.

En la década de los 80 los Hermanos de San Juan de Dios. fieles al Carisma de su Fundador, y prestos al servicio de la necesidad social, detectan la urgencia de atención a niños y jóvenes discapacitados psíquicos, dando así continuación a la Obra iniciada por el Hno. Serafín. A finales de esta década conformaron el 100 % de las personas atendidas y se sentaron las bases de lo que hoy es la Ciudad San Juan de Dios.

En nuestros días, esta Obra da realidad a un proyecto de intervención para personas con discapacidad psíquica donde confluyen diversas actividades creadas como consecuencia de las distintas necesidades que poseen nuestro usuarios. De esta manera tenemos en la actualidad:

La actividad de toda la Ciudad está, en su mayor parte, subvencionada por distintos entes públicos autonómicos o nacionales. No obstante, teniendo en cuenta la calidad que la Orden  ofrece a todos sus acogidos en los Centros que regenta, podemos decir que  pueden mantener abiertas sus puertas abiertas gracias a la colaboración de muchas personas simpatizantes y amigas de la misión hospitalaria.